Conoce la diferentes versiones de Frankenstein a lo largo de la historia
El mito de Frankenstein es, en el fondo, la historia de cómo la humanidad juega a ser Dios y se aterroriza con el espejo de sus propias creaciones. Desde que Mary Shelley concibió a la criatura durante un verano inusualmente frío y sombrío en Ginebra, la silueta del "monstruo" ha cambiado drásticamente, adaptándose a los miedos, las ansiedades tecnológicas y los debates éticos de cada generación.
A lo largo de más de dos siglos, Frankenstein ha dejado de ser solo una obra literaria gótica para convertirse en un lienzo en blanco sobre el cual la cultura popular proyecta sus propios fantasmas...
¿LIBRO O MOVIE? ANALISIS SOBRE LA NUEVA ADAPTACIÓN DE LA CRIATURA
De la elocuencia literaria a la poesía visual: En la novela de Shelley, el monstruo es un ser filosófico que utiliza las palabras como armas y escudos para expresar su dolor existencial. Del Toro, un maestro de la narrativa visual, traduce esa elocuencia verbal en poesía gótica. La Criatura (interpretada por Jacob Elordi) y el Doctor Victor Frankenstein (Oscar Isaac) entablan una batalla que es tanto intelectual como espiritual, respetando el peso trágico y el aislamiento que Shelley plasmó en el papel, pero dándole una atmósfera pictórica que evoca el romanticismo más oscuro...
Detrás de cámaras
Si eres un cinéfilo de cepa que no se conforma con los créditos finales, este es tu espacio. Te invitamos a diseccionar con nosotros el nacimiento de un nuevo mito cinematográfico a través de tres paradas fundamentales:
Las Palomeras


Biografía
Mary W. ShelleyDetrás del mito de Frankenstein no hay un laboratorio de cine, sino el alma rota de una adolescente de 18 años. Mary Shelley no creó a su criatura por simple fantasía; la parió desde el abismo de una vida marcada por la traición, muertes familiares devastadoras y un romance tan apasionado como maldito...
¿FRANKENSTEIN Y EL MODERNO PROMETEO?
Cuando Mary Shelley publicó su obra maestra en 1818, no la llamó simplemente Frankenstein. En la portada original se leía un título doble que escondía la verdadera tesis filosófica de la novela: Frankenstein o el moderno Prometeo.
Para el lector del siglo XIX, devorador de la cultura clásica, este subtítulo era un enorme letrero de advertencia. Shelley no estaba escribiendo solo una historia de miedo con cadáveres; estaba haciendo una actualización directa de uno de los mitos griegos más profundos y peligrosos de la historia de la humanidad.
¿Por qué conectar a un científico suizo del siglo XIX con un titán de la mitología griega? Aquí te explicamos los tres puentes conceptuales que unen a ambos personajes:
El robo del fuego del Olimpo
En la mitología griega, Prometeo es el titán amigo de los mortales que desafía la autoridad de Zeus al robar el fuego sagrado de los dioses para entregárselo a los hombres, permitiéndoles desarrollar la civilización, la tecnología y las artes.
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El equivalente moderno: Víctor Frankenstein hace exactamente lo mismo, pero sustituye el fuego místico por la electricidad y la ciencia galvánica. Víctor roba el secreto mejor guardado de la naturaleza y de la divinidad: la capacidad de infundir vida en la materia inerte. Al reanimar un cuerpo hecho de pedazos de cadáveres, Víctor cruza la línea prohibida y se autoproclama un dios en la Tierra...
La Frase del día
"Ningún hombre elige el mal por ser mal, sólo porque lo confunde con felicidad. Busca lo bueno."