‘No nos moverán’: La joya del cine mexicano que va con todo rumbo al Oscar

El cine mexicano sigue demostrando que su fuerza narrativa está más viva que nunca. En la carrera por representar a México en la próxima entrega de los Premios de la Academia, un título ha comenzado a resonar con fuerza entre la crítica y el público: ‘No nos moverán’, la ópera prima del director Pierre Saint-Martin.

   La cinta no solo se ha colocado entre las aspirantes elegibles para buscar el Oscar, sino que se perfila como una de las propuestas más originales y maduras de la cinematografía nacional reciente.

   Lejos de los clichés del drama convencional, la película destaca por un empaque visual impecable filmado en un contrastante blanco y negro, una decisión estética que no es mera decoración, sino el vehículo perfecto para transitar entre el dolor más profundo y la ironía de la vida cotidiana.

¿De qué trata ‘No nos moverán’?

La trama nos presenta a Socorro (interpretada por una magistral Luisa Huertas), una abogada terca y consumida por el pasado. Socorro vive obsesionada con vengar la muerte de su hermano, quien fue asesinado por un militar durante la trágica represión estudiantil de Tlatelolco en 1968.

   Tras décadas de espera y una meticulosa planeación, Socorro finalmente descubre el paradero del asesino, quien ahora es un anciano postrado en una cama de hospital. El momento de la justicia (o de la venganza) parece haber llegado. Sin embargo, los planes de Socorro se ven abruptamente interrumpidos cuando su hermana le hereda la custodia de su nieto y un gato. La irrupción de este nuevo y caótico panorama familiar obligará a la protagonista a confrontar no solo al enemigo del pasado, sino a las grietas de su propio presente.

Una mezcla perfecta de luto, comedia y resistencia

El gran triunfo de ‘No nos moverán’ radica en su tono. Aunque el trasfondo histórico y la herida del 68 son heridas abiertas en la memoria colectiva de México, Saint-Martin decide abordar el duelo desde la tragi-comedia y el humor negro. Es una historia sobre el peso del rencor, pero también sobre lo absurdo que puede llegar a ser aferrarse a él cuando la vida te exige avanzar.

   Con una actuación de Luisa Huertas que desarma por su crudeza y su vis cómica contenida, la película logra que el espectador empatice con una mujer armada y peligrosa, pero emocionalmente estancada.

El camino al Oscar

Estar en la lista de elegibles es solo el primer gran paso de un camino largo, pero ‘No nos moverán’ cuenta con las credenciales necesarias para dar la batalla internacional: un guion sólido, un diseño de producción asfixiante de la Ciudad de México y una temática universal (el perdón y la familia) contada desde una perspectiva profundamente local.

Habrá que seguirle la pista muy de cerca en los próximos meses. De lo que no hay duda es de que, con o sin estatuilla, esta producción ya se ha ganado un lugar indispensable en la cartelera del cine nacional contemporáneo.